viernes, octubre 24, 2008

carta para la mamà de Carlitos

Estimados Compañeros, a continuaciòn està la carta que el Mièrcoles fuí a dejar a la mamà de Carlitos naciò en mi pena:

MIERCOLES 22 DE OCTUBRE 2008




Señora Ximena y Don Carlos:

Me sumo a su dolor, Dios nos dio a Carlitos y Dios se lo llevó, viviò su realidad cuando se enfermó y eso fuè bueno, porque hizo su mundo.

Carlitos el niño del Colegio, siempre sonriendo y hacièndonos reir, tan hiperquinètico, yo no sabía si tenía buena o malas notas, solo en cuarto medio, me dí cuenta que era buen alumno, porque él siempre estaba alegrando al curso y dando en voz alta las órdenes de su primo Rodrigo, que yo sepa nunca hizo maldades como nosotros, era pura bulla, y no le hacía mal a nadie era chistoso, y cuando quería expresar algo, se le llegaba a trabar la lengua de ràpido que hablaba, tambièn me recuerdo su tenida de tenis, junto a todos los fanáticos del tenis que había en el curso.

Carlitos te quiero, no pude ir a verte y cuando fuì a verte, todavía estabas en la clìnica, y de ahí fueron montones de veces que dije voy a ir a ver a Carlitos, y no alcanzè, que angustia Carlitos ya no te veré, pero conversarè contigo, cuando reze por ti.

Carlitos en el año 1989 o fuè en el 1990, cuando nos encontramos pagando un parte en la Municipalidad de Las Condes, no nos habíamos visto desde el colegio, habìan pasado màs de 10 años, y nos conocimos y me invitastes a ver tu taller en la calle Girardi y ese dìa yo decidì que nos juntàramos todos los cuartos medios en la Sua Pizza de Manquehue y fuè harta gente, después nos fuímos a la casa de Coché Cueto, y después cochè dijo el Sábado vamos a hacer un asado en mi casa con piscina, todo empezó cuando nos encontramos tú y yo Carlitos.

Ahora Carlitos, te tenemos en fotos, en nuestro blog, en nuestros recuerdos y en nuestro corazón.

Carlitos, Carlitos eras un niño muy bueno.

Sra. Ximena, Don Carlos, Uds., tuvieron el privilegio de tener a un niño grande en su casa, siempre para mí fuè un niño, Sra. Sr. Su hijo fuè muy bueno en esta vida, de un corazón de oro, ahora se fuè, pero quèdense tranquilos èl los cuidarà a Uds., ahora.

Atentamente,
Liliana Ramírez